La Chorrera

Bosque de ribera y mediterráneo, rocas paleozoicas de hace 500 millones de años y una cascada de 15 metros de altura que enamora.

Consideraciones previas

Ruta libre que se puede hacer niños pequeños (3-4 años) dentro de un enclave declarado <<paisaje protegido>>.

Chorrera de Horcajo en Cabañeros
Chorrera de Horcajo de los Montes

Mapa y localización de la ruta de la Chorrera

Hay que desplazarse hasta Horcajo de los Montes. Para tomar el camino de la chorrera, tienes que dirigirte al instituto Montes de Cabañeros y tomar la calle Ciudad Universitaria, haciendo esquina verás una señal de <<Camino a la Chorrera>>. Sigue recto unos metros hasta la calle Linares y continúa unos 350 metros hasta salir del pueblo, cruzaremos un puente sobre un pequeño arroyo y avanzamos 3 km por el camino asfaltado y 1 km por un camino de tierra hasta llegar al parking de la Chorrera. Este tramo de 4 km se puede hacer en bici o en coche.

Datos prácticos

RecorridoDuraciónDificultadEntorno
2.5 km de ruta lineal, ida y vuelta incluida. Desnivel de 21 metros.2 horasBaja:  solo hay que tener cuidado de no escurrirse en algún paso de rocas.Cascada de 15 m, interés geológico, presencia del bosque de ribera y el bosque mediterráneo. Numerosas especies de aves.
flechas deslizar cabañeros
DESLIZA

Recomendaciones para la ruta de la Chorrera

  • Calzado cómodo: botas de campo o, en su defecto, deportivas. Hay que atravesar zonas húmedas y con barro en las que te puedes escurrir.
  • Puedes llevar una pequeña botella de agua, aunque es una ruta corta. Además puedes refrescarte y beber en un manantial que hay justo antes de llegar a la cascada.
  • Si vas en verano, no te olvides de las gafas de sol, la gorra y crema de protección solar.
  • Es interesante llevar prismáticos para observar la fauna: buitres, martín pescador, mirlo acuático, etc.

!Ven completamente equipado!

La chorrera y el bosque de ribera
Un paraje espectacular

Descripción de la ruta de la Chorrera

Camino hasta el comienzo de la ruta

El camino es una vía pecuaria paralela al propio arroyo de la Chorrera, pequeño riachuelo que se seca en verano, en cuyas riberas se elevan altos álamos, bien apreciables desde el camino. El tramo discurre asfaltado durante 3 km entre fincas valladas que se dedican al ganado lanar y a otras actividades típicas de la zona. Luego entramos en un camino de tierra durante 1 km hasta llegar a un pequeño merendero junto al parking. Ahí dejamos los coches o las bicis y comenzamos la senda.

Comienzo de la ruta de la Chorrera.
Comienzo de la ruta de la Chorrera.

El sendero y el lugar de la Chorrera

El sendero de la ruta es estrecho y hay que caminar en fila india. La señales nos guían durante todo el recorrido que consiste en seguir el sendero adelante poco más de 1 km. La senda tiene partes de tierra y zonas rocosas, como pizarras o areniscas, también algunas pasarelas de madera para facilitar el paso. En algunas lugares puede haber más humedad y hay que andar con un poco de cuidado para no escurrirse, pero siempre sin dificultad.

El espacio de la ruta se extiende 38 hectáreas que delimitan con el Parque Nacional de Cabañeros. De hecho, en la cima de la cascada, se encuentran las vallas que lo acotan. El paraje, que reúne a la perfección las características del bosque mediterráneo y el bosque de galería y cuenta con un gran interés geológico, fue declarado <<Paisaje Protegido>> por el Gobierno de la región en el año 2002, atendiendo a sus valores medioambientales.

Sendero Chorrera de Horcajo
Sendero Chorrera de Horcajo.

La chorrera

La chorrera es un salto de agua de 15 metros integrado en un valle de alineación norte-sur, en cuyas laderas podemos observar un paraje precioso dominado por encinares y su matorral de sustitución (jarales, brezales, escobonales).

Chorrera Horcajo
La Chorrera

Vegetación característica de la Chorrera

El primer tramo está constituido por bosque mediterráneo: encinas, quejigos y matorrales de sustitución como jaras, torvisco. A medida que avanzamos, nos introducimos poco a poco en el bosque ribera o galería, con abedules, acebos, helechos, brezos de turbera, etc.

Encinar Chorrera
Encinar Chorrera
Rusco (Ruscus acaleatus) chorrera
Rusco (Ruscus acaleatus).
Helecho chorrera Dryopteris affinis
Helecho.

En las laderas que rodean la cascada, dominan los encinares y los matorrales de sustitución, tales como jarales, escobonales y distintas especies de brezo. La ruta aumenta su interés en primavera, cuando florecen los escobonales de flor amarilla (Cytisus scoparius y Cytisus striatus).

Flora atlántica

El bosque de ribera que encontramos presenta características atlánticas, fruto de la impronta de las glaciaciones de épocas pasadas. La flora atlántica queda resguardada al amparo de la cascada y del ambiente húmedo que la rodea. Esta valle alberga especies como acebos, abedules, sauces, helechos, ruscus, escaramujos; asimismo, aparecen comunidades rupícolas (sobre rocas) como dedaleras (Digitalis spp.), clavellinas (Dianthus lusitanus) y uñas de gato (Sedum spp.).

Hay que destacar los abundantes musgos y peonías.

Musgo y ombligo de venus (Umbilicus rupestris).

Setas y hongos

Hongo seta Chorrera
Hongo seta Chorrera
Hongo seta Chorrera

Especies de especial interés en la Chorrera

  • Abedul (Betula pendula subsp. fontqueri var. parvibracteata)
  • Acebo (Ilex aquifolium)
  • Sauces (Salix salviifolia y Salix atrocinerea)
  • Arces (Acer monspessulanum)
  • Brezos de turbera (Erica tetralix)
  • Brezo portugués (Erica lusitanica)
  • Helechos (Osmunda regalis, Blechnum spicant, Athyrium Filix-femina, Dryopteris affinis)
  • Ruscos (Ruscus aculeatus)
  • Escaramujos (Rosa sp.)
  • Orquídeas (Cephalantera longifolia, Dactylorhiza maculata, Orchis spp.)
  • Madreselvas (Lonicera periclymenum subsp. hispanica).
  • Cárices amacollados (Carex elata subsp. reuteriana)
Rusco en la chorrera
Rusco
Romero
Romero

Interés geológico de la Chorrera de Horcajo de los Montes

El apartado geológica de la chorrera es bastante interesante. En este antiguo ambiente marino con rocas del paleozoico inferior –de hace más de 500 millones de años– podemos ver diversos rasgos geológicos como rizaduras, laminaciones, foliaciones y fallas.

El recorrido es una transición entre las rocas más antiguas, las Pizarras del Pusa, y las más modernas, las Areniscas de Azorejo y las capas Intermedias, que se han depositado en un ambiente marino. Por tanto, lo que apreciamos es un descenso progresivo del nivel del mar paleozoico hasta llegar a la cascada.

Un antiguo mar

Las características de las rocas nos indican que se trata de un depósito marino de poca profundidad en general. Sin embargo, podemos distinguir entre zonas más superficiales, en las que los sedimentos son más arenosos, como areniscas y cuarcitas, y zonas más profundas y alejadas de la costa donde los sedimentos son más finos de tipo limo o arcilla como en las pizarras.

Las variaciones son producto de las subidas y bajadas del nivel del mar, denominadas transgresiones y regresiones, a lo largo de la historia.

Las pizarras del pusa

El primer afloramiento geológico que observamos corresponde de las Pizarras del Pusa. Son unas formaciones rocosas del cámbrico inferior en cuyas estructuras podemos observar la estratificación y la foliación. A diferencia de las areniscas que están formadas por cuarzo, las pizarras son rocas sedimentarias compuestas por minerales arcillosos. Las pizarras que observamos aparecen intercaladas por areniscas y podemos distinguir dos tipos de estructuras:

  • Estratificación sedimentaria original de la rocas: conjunto de capas de espesores variables con un grosor entre 0.5 cm y 1 metro. Suele ser la parte más apreciable de la roca si la foliación no es demasiado intensa. Los sedimentos que se amontonan capa a capa proceden de la erosión de relieves antiguos, que son transportados por los ríos hasta acumularse en la plataforma marina. Tras la Orogenia Varisca, un evento geológico de finales del Paleozoico en el que se formaron montañas tras el movimiento de las placas tectónicas, los sedimentos endurecidos se fueron erosionando y se plegaron deformándose hasta alcanzar un agrupamiento de capas verticales. En este periodo, la temperatura de los sedimentos era superior, y algunos minerales como los filosilicatos crecieron de forma perpendicular a los esfuerzos tectónicos.
  • Foliaciones: es una disposición en láminas alineadas fruto de la presiones externas. Los minerales se reorientan hasta colocarse todos en paralelo debido a la presión externa que sufren.
Pizarras del pusa en la Chorrera
Pizarras del pusa en la Chorrera.
Pizarras del pusa en la Chorrera
Foliaciones en las Pizarras.
Pizarras del pusa en la Chorrera
Pizarras del pusa en la Chorrera.
Pizarras del pusa en la Chorrera
Pizarras del pusa en la Chorrera.

Rizaduras o marcas de corriente

En los niveles más arenosos de la formación de pizarras del Pusa podemos ver rizaduras u ondulitas, marcas originadas por el depósito de sedimentos arrastrados por las corrientes marinas. Si la rozaduras presentan un carácter asimétrico podemos deducir la dirección y el sentido de la corriente. Si, por el contrario, las marcas son simétricas, nos indican un movimiento de oscilación o vaivén.

Rizadura (Ripple marks) en la Chorrera de Horcajo
Rizadura (Ripple marks) en la Chorrera de Horcajo.
Rizadura simétrica cabañeros
Rizadura simétrica
Rizadura asimétrica cabañeros
Rizadura asimétrica que nos muestra la dirección de la corriente.

Intersección entre pizarras y areniscas

En la ruta podemos apreciar el punto de contacto entre estas formaciones del cámbrico inferior. Aunque pertenecen al mismo periodo, las Areniscas de Azorejo son formaciones más modernas y, por lo tanto, se sitúan por encima de las pizarras del Pusa.

Hay una zona de transición entre las formaciones de Pizarras del Pusa y las Areniscas de Azórejo. Cuando estas últimas son más abundantes, podemos tener la certeza de que es el punto de contacto. El aumento de las areniscas nos indica un ambiente marino menos profundo y una mayor energía de las corrientes que depositan los sedimentos arenosos.

Entre las areniscas podemos encontrar alternancias con otras rocas sedimentarias más finas, como areniscas limolíticas o pizarras arenosas, que pudieron depositarse en momentos o lugares con menor energía en las corrientes.

Intercalación de cuarcitas y fallas

Más adelante, nos topamos con un resalte rocoso en la ladera dividido en dos partes, cada una en un lado del sendero que transitamos, como si cruzáramos el umbral de una puerta. Se trata de una capa de cuarcitas, un mineral mucho más resistente a la erosión que las areniscas del entorno. Los granos de cuarzo proporcionan una mayor resistencia a la alteración de la roca.

Si observamos con atención estos dos afloramientos de cuarcita a cada lado del camino, veremos que están desplazados entre sí. Se debe a que la falla pasa por entre medias y con su movimiento ha provocado el deslizamiento de las capas de cuarcita.

Azorejo torres cuarcita areniscas chorrera
Capa de cuarcitas dentro de la formación de Areniscas de Azorejo en la Chorrera.

Otra evidencia de la presencia de la falla la encontramos en la pared del bloque de cuarcitas superior, es decir, el que encuentra más alto en la ladera. En él podemos apreciar una brecha de falla, una zona de roca triturada con cantos de cuarcita angulosos formada por el choque de los bloques a lo largo de la falla, similar a las torres cuarcíticas del Boquerón del Estena.

También podemos encontrar estrías, estructuras lineales sobre la roca que nos muestran la dirección del movimiento de rozamiento entre ambos bloques. Como en este caso son horizontales, la trayectoria del movimiento que produjo el roce de los bloques fue horizontal.

La chorrera: contacto entre areniscas y cuarcitas

Existe un primer punto de contacto entre ambas antes de llegar a la cascada. Se trata de un lugar sin grandes contrastes del relieve dada la composición similar de las rocas de ambos lados, en los que predomina la cuarcita. Sin embargo, aparece un pequeño nivel de conglomerados, es decir, arenas gruesas con cantos cuarcíticos de menor tamaño, que constituye una pista clara ya que suelen aparecer siempre entre estas dos formaciones.

Pero donde mejor se observa este cambio de relieve es en la propia Chorrera. Cuando encontramos un cambio brusco en el relieve siempre se debe a la intersección de rocas con diferente composición. Este salto de agua de 15 metros se debe al paso de unas areniscas a unas cuarcitas más duras y resistentes, ambas formaciones pertenecientes a las Capas Intermedias. A pesar de que las areniscas contienen bastante cuarzo, no llegan al nivel de resistencia de las propias cuarcitas a la alteración, cuya composición cuarcítica roza la totalidad. La erosión durante millones de años es la culpable de este paraje tan cautivador.

Origen de las cuarcitas y areniscas

Las cuarcitas areniscas se originaron en un lecho marino de poca profundidad formando capas horizontales hace más de 400 millones de años. La exposición vertical que observamos hoy en día se generó hace 350 millones de años, cuando los movimientos tectónicos produjeron estás fracturaciones en las rocas durante la Orogenia Varisca.

Desde entonces la erosión ha alterado a las distintas rocas, afectando más a las areniscas, como ya hemos visto. Sin embargo, ha pasado el tiempo suficiente para que el relieve se suavice y se formen llanuras sin contrastes destacables. Pero ¿por qué hoy vemos grandes valles, zonas escarpadas, crestas y cascadas como la chorrera?

Estos accidentes obedecen al movimiento de las fallas, que produjo un levantamiento generalizado del terreno a mediados de la era Cenozoica, hace entre 20 y 45 millones de años. Después, se instalaron nuevos cursos de agua que comenzaron a erosionar otra vez los sustratos, hasta crear saltos de agua como el que hoy vemos en La Chorrera.

Fauna de la Chorrera

En cuanto a las aves, aparte de buitres sobrevolando el cielo, a veces se dejan ver aves rupícolas (nidifican en cortados rocosos) como el avión roquero, el mirlo acuático, golondrinas, lavanderas y el martín pescador. Más información sobre las aves en los ríos de Cabañeros.

Buitres en la Chorrera de Horcajo
Buitres en la Chorrera.
Buitres en la chorrera
Buitres en la Chorrera.

Galería de imágenes de la Chorrera

Panorámica del entorno de la Chorrera.
Acebo Chorrera
Acebo (Ilex aquifolium).
Helechos Chorrera
Helecho.
Helechos Chorrera
Helecho.

Otras rutas en Cabañeros

Bibliografía:

  • Perea García-Calvo, R., Perea Ruiz-Tapiador, D., Giménez Velasco, G.F. (2015). Vegetación y flora del Parque Nacional de Cabañeros. Volumen I. El paisaje vegetal: ecología, conservación y rutas de interés geobotánico. Madrid, España: Editorial Solitario
  • Rodríguez Fernández, Roberto (Ed.). (2017). Parque Nacional de Cabañeros. Guía geológica. Madrid, España: Instituto Geológico y Minero de España.