El boquerón del Estena

En Cabañeros el tamaño sí importa. Por eso tenemos las trazas del gusano gigante marino más grande y antiguo del mundo.

Consideraciones previas

Puede hacerse con guía o sin él
Los guías esperan 15 MINUTOS DE CORTESÍA, así que no llegues tarde…

En caso de CANCELACIÓN, se ruega comunicar con la mayor antelación posible (por teléfono, mail o en esta central de reservas), para dejar el hueco a otras personas que quieran disfrutar de este servicio público. El Parque se reserva el derecho a anular la actividad si no se alcanza un mínimo de 4 participantes. En caso de anularse, el aviso de cancelación se realizará por llamada de teléfono o por correo electrónico.

Dirección del Parque

Teléfono:  926 783 297

Mapa y localización de la ruta del boquerón del Estena

Hay que desplazarse hasta Navas de Estena. Cruzas el pueblo en dirección al camping y dejas el coche un poco más adelante en una explanada. Como llegar desde:

  • Horcajo de los Montes: toma la CM-4017 dirección Retuerta del Bullaque-Madrid. Justo al llegar a Retuerta, pasas el puente y a mano izquierda todo recto, sigues por la CR-701 hasta Navas de Estena.
  • Retuerta del Bullaque: coge la CR-701 hasta Navas de Estena.
  • Alcoba de los Montes: dirígete a Horcajo por la CM-4106 y sigue las indicaciones anteriores.

Datos prácticos

RecorridoDuraciónDificultadEntorno
6.5 km de ruta lineal, ida y vuelta incluido. Desnivel de 20 metros2 horas y mediaSencilla:  solo hay que tener cuidado de no escurrirse en algún paso de rocas.Ruta con gran interés geológico y gran belleza en el paisaje. Podrás ver ejemplares de tejo, abedul, acebo, rebollos, etc.
flechas deslizar cabañeros
DESLIZA

Recomendaciones para la ruta

  • Calzado cómodo: botas de campo o, en su defecto, deportivas. Hay que atravesar partes del río sobre piedras húmedas. También hay zonas de barro en las que te puedes escurrir.
  • Tráete una cantimplora o una botella de agua de casa, de camino no hay sitios para comprarla.
  • Si vas en verano, no te olvides de las gafas de sol, la gorra y crema de protección solar.
  • Es interesante llevar prismáticos para observar la fauna: buitres, martín pescador, mirlo acuático, etc.

Descripción de la ruta

La ruta consiste en seguir los restos del trazado de una carretera que no llegó a terminarse junto al cauce del río Estena. Nada más comenzar la ruta, cruzamos por un pequeño puente un arroyo llamado el Chorrillo, que nos introduce en pleno Parque Nacional de Cabañeros.

Seguimos la senda rodeados de jarales (Cistus ladanifer) y cantuesares (Cisto-Lavanduletea) acompañados de encinas y alcornoques hasta llegar a la confluencia del Chorrillo con el río Estena, proveniente de lo alto del macizo del Rocigalgo. La unión se da en una abertura de valle que es la que da nombre a esta ruta (<<el Boquerón>>, que significa boca o apertura grande).

El valle que da nombre al Boquerón del Estena
Boquerón del Estena
El río Estena

Torres de Estena

Un poco más adelante, encontramos las famosas Torres del Estena, columnas cuarcíticas originadas por el movimiento de fricción de una zona de fallas. Estas 3 torres forman parte de una brecha tectónica, esto es, una roca detrítica formada por cantos angulosos unidos por cemento. Son producto del efecto de los movimientos tectónicos, que rompen las rocas internamente y después se cementan sus fragmentos. A través de las fallas, hoy no visibles por la erosión, circularon fluidos hidrotermales que dejaron sobre la roca óxidos, hidróxidos de hierro y manganeso, apreciables en una patina oscura, a veces en formas globosas.

Torres del Boqueron estena
Torres de Estena
torre cuarcítica boqueron del estena
Detalle de columna cuarcítica de Estena

Risco Tirapanes

Seguimos avanzando y a la derecha tenemos un pequeño sendero que nos lleva a un bonito mirador: el Risco Tirapanes o tirapán, llamado así porque era donde, con las crecidas del río, antiguamente las mujeres lanzaban pan y otros víveres a los hombres que trabajaban en el monte, realizando actividades como el carboneo, el pastoreo o el descorche.

Risco Tirapanes boqueron del estena
Boquerón del Estena mirador Tirapanes
Vista noreste, con las columnas del Estena
Boquerón del Estena mirador Tirapanes
Vista suroeste, dirección de la ruta

Fuente del fresno

A continuación, veremos la Fuente del Fresno, junto a un fresno centenario. Muy cerca podemos encontrar algunos pies de tejo.

Las cruzianas: huellas de trilobites

En el punto 3 del itenerario, sobre la base de un estrato de cuarcita, observamos unas cruzianas, un género de icnofósil. Se trata de restos de huellas de reptación que dejaron los trilobites, los artrópodos más característicos del paleozoico que aparecieron hace más de 540 millones de años y se extinguieron hace 250 millones de años. Su denominación viene del latín  (Trilobita, del latín, «tres lóbulos») y habitaban en esta zona cuando este lugar estaba cubierto por un mar.

Fosil de Trilobites
Fosil de Trilobites
recreacion real trilobites
Recreación real de Trilobites
Trilobite_tracks_at_World_Museum_Liverpool.JPG: Rept0n1xderivative work: JMCC1, CC BY-SA 3.0
Cruziana sobre cuarcita en el Boquerón del Estena
Cruziana sobre cuarcita en el Boquerón del Estena

La huella que apreciamos es el relleno que dejaban los trilobites en la arena cuando removían el sedimento en busca de alimento.

Ilustración lateral de la formación de la cruziana por el trilobites
Ilustración lateral de la formación de la cruziana por el trilobites
Ilustración frontal de la formación de la cruziana por el trilobites
Ilustración frontal de la formación de la cruziana por el trilobites

Las tormentas del pasado

No, esto no es el título de una peli del cine negro. Después de cruzar el río Estena por un pequeño puente de madera, llegamos al punto 4 del itinenario: huellas climáticas. Las tempestades durante el paleozoico eran comunes, como queda patente en las capas de cuarcita, en las que apreciamos estructuras en forma de domo (semicirculares). Lo que vemos son montículos de arena producidos por corrientes turbulentas en profundidades inferiores a los 90 metros del nivel del mar, donde las olas normales no afectan al fondo.

El bosque de ribera

A través de los ejemplares del bosque de ribera como los fresnos y los sauces, situados en los márgenes del río Estena, se pueden observar las crecidas del río, fruto de las precipitaciones invernales, que dejan su marca sobre estos árboles. Asimismo, en el borde del río podemos localizar otras especies atípicas en estas latitudes tan meridionales, consecuencia de épocas pasadas en las que el clima era más húmedo, como tejos, acebos y abedules.

boqueron del estena

Un gusano gigante

Decámetros antes de concluir la ruta, mientras avanzamos por el proyecto de carretera que no fue pero que nos ha servido para crear esta ruta mágica, llegamos a uno de los puntos de mayor interés: el gusano gigante. Se trata del gusano marino más grande y antiguo del planeta, que habitó estas tierras (en realidad, mares en aquella época) hace 475 millones de años.

Descubierto en 2009 por un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el gusano marino (Paleoficus tubularis) llegó a medir 1 m de largo y unos 20 cm de ancho según los investigadores. Estos animales habitaban en grandes galerías que excavaban en el arena del fondo del mar, cerca del antiguo continente Gondwana. Aunque no se puede confirmar del todo, se cree que el gusano procedía de aguas frías dada su cercanía al Polo Sur y su gran tamaño, pues los animales que viven en climas fríos suelen crecer más.

Boqueron estena gusano
Boqueron estena gusano

Ondulitas, rizaduras o ripple-marks

Casi al final de la ruta, donde comienza la finca privada denominada El Maíllo, podemos apreciar rizaduras, estructuras sedimentarias formadas por el movimiento de agua (oleaje) o viento sobre un sustrato de arena suelta, como las ondulaciones de arena que se forman en las playas o en el desierto. Las rizaduras que presentan crestas simétricas son generadas por las olas en zonas de escasa profundidad, lo que nos da a entender que se encontraban cerca de la costa.

rizaduras del boquerón estena
Rizaduras del boquerón del Estena

Huellas de anémonas

También aparecen huellas de anémonas marinas, animales del grupo de las medusas y corales que dejaban unas marcas circulares sobre los estratos al anclarse mediante un pedúnculo central, con una boca rodeada de tentáculos urticantes (contienen células urticantes llamadas cnidocitos) que servían tanto como defensa contra los depredadores como ataque para atrapar presas.

Ilustración de antigua anémona marina
Ilustración de antigua anémona marina

anémonas Boqueron Estena
Huellas de anémona marina
(son las formas circulares en la roca)

Vegetación del boquerón del Estena

Es una ruta en la que disfrutarás de un maravilloso paisaje mediterráneo con vestigios eurosiberianos del pasado, que encuentran en el Boquerón del Estena el abrigo necesario para mantenerse en Cabañeros. Observarás ejemplares del bosque de ribera, encinas, matorrales de sustitución y comunidades rupícolas (sobre rocas). Además, en las zonas más húmedas encontramos especies atlánticas como abedules (Betula pendula subsp. fontqueri var parvibracteata), acebos (Ilex aquifolium), maillos y tejos (Taxux baccata). También enebros (Juniperus oxycedrus subsp. broteroi), alcornoques (Quercus suber) y quejigos (Quercus faginea subsp. broteroi).

El tejo (Taxus baccata)

Sin embargo, es el tejo el árbol más simbólico de esta ruta. Existen 45 ejemplares, algunos de gran porte y bicentenarios, que se sitúan en las zonas de mayor umbría y humedad freática. Se encuentran en dos rodales separados por 300 metros de distancia. En el primero, hay 4 tejos de gran tamaño; en el segundo, encontramos 15 ejemplares de buen porte, acompañados de otros 26 bastante jóvenes, lo que evidencia el buen estado de regeneración de este enclave. Más información sobre el tejo en el mediterráneo occidental.

El bosque de ribera

Los protagonistas del bosque de ribera son el fresno, los sauces y los quejigos, que los podemos localizar en los márgenes del río Estena. En las laderas, aparecerán encinas y alcornoques, acompañados de algún que otro enebro de la miera (enebro rojo, Juniperus oxycedrus), una especie escasa en otras partes de Cabañeros que encuentra en este entorno pedregoso y escarpado unas condiciones buenas para su desarrollo.

Enebro rojo boquerón estena
Enebro de la miera o rojo (Juniperus oxycedrus)
enebro rojo o de la miera boquerón del estena
Detalle de Enebro de la miera o rojo (Juniperus oxycedrus)

Comunidades rupícolas

Los numerosos canchales, riscos y pedrizas añaden riqueza y diversidad vegetal al boquerón del Estena. Encontramos, por tanto, una flora especializada en este medio adverso, con diversas especies saxícolas y glerícolas que nacen entre las cuarcitas y las pizarras, por ejemplo:

  • Manzanillas yesqueras (Phagnalon saxatile)
  • Clavellinas (Dianthus lusitanus)
  • Dedaleras (Digitalis purpurea subsp. toletana)
  • Vinagreras (Rumex induratus)
  • Linarias (Lunaria nivea, Linaria saxatilis)
  • Helechos (Cheilanthes hispanica, Asplenium ceterach, Asplenium trichomanes)
  • Uñas de gato (Sedum spp.)

Estas especies contribuyen a la creación de un suelo más evolucionado y ayudan a sujetar las cuarcitas y pizarras que puedan desprenderse.

Comunidades de herbáceas

En los claros de bosque y matorral, aparecen especies herbáceas con floración muy llamativa como:

  • Orquídeas: Neotinea maculata, Orchis mascula, Orchis morio, Cephalantera longifolia
  • Leucanthemopsis sp.
  • Narcissus triandrus subsp. Pallidulus
  • Crocus carpetanus
  • Merendera montana
  • Allium massaessylum

Fuente de las chinas

Muy cerca de esta ruta se encuentra la Fuente de las Chinas, un enclave higroturboso muy interesante. Se trata de una zona pantanosa en la que pueden verse especies adaptadas al encharcamiento propias de estos hábitats y que son inusuales en Cabañeros. Verás especies como:

  • Uñagata (Genista anglica)
  • Brezo de turbara (Erica tetralix)
  • Atrapamosca (Drosera rotundifolia)
  • Pinguícula (Pinguicula lusitanica)
  • Cárices (Carex flacca, Carex binervis)
  • Eleocharis multicaulis
  • Lathyrus linifolius
  • Myosotis laxa subsp. caespitosa
  • Rhynchospora alba

Interés geológico del boquerón del Estena

Es una de las rutas más interesantes desde el punto de vista geológico. Nos sumergimos en una zona de valles en la que apreciamos un corte geológico continuo de las formaciones del Paleozoico inferior, concretamente entre el inicio del cámbrico y el Ordovícico medio. Las primeras que nos encontramos al comenzar la ruta son las formaciones geológicas más modernas: las pizarras del Navas de Estena, pertenecientes al Ordovícico medio. Después seguimos avanzando hasta llegar a las más antiguas, las denominadas Areniscas del Azorejo, que pertenecen al Terreneuviense del Cámbrico inferior.

Fauna del boquerón del Estena

En los días soleados, es posible ver galápagos leprosos tomando el sol sobre las rocas y las piedras del río, en las que también podemos ver excrementos de nutria. En el río Estena habitan especies de peces muy singulares gracias a limpieza y ausencia de contaminación de sus aguas; de hecho, de toda la ictiofauna del río más de la mitad de las especies pertenece a alguna categoría amenazada. Entre ellas podemos observar el jarabugo, el calandino, el cacho o el barbo comizo. También es fácil contemplar algún cangrejo americano y culebras de agua.

En cuanto a las aves, aparte de buitres sobrevolando el cielo, a veces se dejan ver aves rupícolas (nidifican en cortados rocosos) como el avión roquero, el mirlo acuático, golondrinas, lavanderas y el martín pescador. Más información sobre las aves en los ríos de Cabañeros.

Otras rutas en Cabañeros

Bibliografía:

  • Perea García-Calvo, R., Perea Ruiz-Tapiador, D., Giménez Velasco, G.F. (2015). Vegetación y flora del Parque Nacional de Cabañeros. Volumen I. El paisaje vegetal: ecología, conservación y rutas de interés geobotánico. Madrid, España: Editorial Solitario
  • Rodríguez Fernández, Roberto (Ed.). (2017). Parque Nacional de Cabañeros. Guía geológica. Madrid, España: Instituto Geológico y Minero de España.